Existen serios problemas que pueden ocurrir en el sistema nervioso central del pug.

El sistema nervioso es absolutamente imprescindible para el perro, ya que es responsable de conocer el ambiente alrededor del perro, así como identificar y controlar todo lo que sucede dentro del cuerpo. Cuando un perro sufre de una enfermedad que afecta el sistema nervioso, una amplia gama de síntomas pueden aparecer. Puede ser difícil para el veterinario ofrecer un diagnóstico definitivo sin pruebas exhaustivas, ya que muchas enfermedades y condiciones que afectan el sistema nervioso de un perro  crean síntomas similares. 


EPILEPSIA: No todos los perros que padecen convulsiones presentan encefalitis. Un número importante de pug padece epilepsia idiopática, o cursa episodios de convulsiones con causa desconocida. Muchos son controlados con éxito con medicamentos anticonvulsivos trabajando conjuntamente con el veterinario se puede lograr una vida normal, disminuyendo la frecuencia y la severidad en las convulsiones.

Qué es la EPILEPSIA?º

La epilepsia se puede definir como una descarga electroquímica del cerebro, que puede aparecer en cualquier momento y que se hace repetitiva en el tiempo, es decir, que el enfermo repite sus crisis durante la mayoría de su tiempo de vida. Una descarga electromagnética supone que las neuronas transmiten señales eléctricas a otras semejantes vecinas, difundiendo así esta excitabilidad a la totalidad cerebral.

Pero el cerebro envía axones o ramos nerviosos hacia los efectores o músculos. Éstos no pueden contraerse si no reciben una señal desde el cerebro para tal efecto. Es por esto, entonces, que cuando uno observa un paciente con epilepsia llama la atención la intensa actividad muscular que se hace presente.

Típicamente, el perro con este padecimiento es un animal sano que desarrolla una vida completamente normal, a excepción de los episodios convulsivos durante el periodo que transcurre entre las crisis el perro no muestra alteración de ningún tipo

Etapas del ataque epiléptico

■ Aura: se presentan ciertos signos indicativos del inicio del ataque como son: inquietud, nerviosismo, temblores, salivación, descoordinación y enajenación. Estos signos pueden persistir sólo por unos segundos o por varios días, por lo que muchos propietarios no se percatan con claridad de ellos.

■ Ictus o Ictal: se refiere al ataque en sí. Éste puede durar unos cuantos segundos o varios minutos. Durante un episodio, el perro comúnmente cae derribado sobre un costado y hay una respuesta motora involuntaria, manifestada por movimientos de patadas, pedaleo o remo. El perro producirá una salivación excesiva y puede perder el control sobre sus esfínteres anal y urinario.

Todos estos actos son inconscientes por lo que el animal pierde relación con el medio ambiente.

■ Postictal: se caracteriza por un periodo de confusión, desorientación, excesiva salivación, inquietud, falta de respuesta confiable en relación a los estímulos ambientales y en algunos casos ceguera.

Tipos de ataques epilépticos

Los síntomas dependen del lugar de origen de las descargas eléctricas. Si es toda la corteza cerebral, el animal cae de lado, con gran rigidez, y pedalea. Ésta se manifiesta con gran salivación, defecación y micción. Estos signos duran aproximadamente minuto y medio, luego comienza los signos del postictus, que son extrema excitabilidad, el animal corre sin rumbo, chocan con objetos. Otra forma de presentación es la depresiva, en la que el paciente entra en un sueño ligero o profundo que puede durar horas.

 Si es parcial, es debido a lesiones cicatriciales focales. Según la ubicación de éstas, es el tipo de signo que observaremos. Los ataques se presentan entre uno y siete años de edad. Siendo la epilepsia un problema que se presenta en individuos consanguíneos, se considera un desorden de tipo genético. Algunas razas las padecen con mayor incidencia.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnostico lo debe hacer un profesional veterinario, ya que es el único capaz de establecer las diferentes patologías que también provocan convulsiones y temblores. En los animales que padecen epilepsia debemos evitar las fuentes de tensión. Se ha detectado que también estos episodios se pueden iniciar por efecto hormonal en las hembras, por lo que se recomienda esterilizar tanto a machos como a hembras.

Los ataques verdaderos de epilepsia duran 30 minutos. Deberá evitar que se golpee con artículos que existan a su alrededor como muebles u otros objetos. Durante el ataque, el animal atraviesa una enajenación en donde desconoce a su dueño y al medio que lo rodea, por lo que no conviene tocarlo. Debemos observar la duración y fecha, para tenerlo en cuenta a la hora de establecer un tratamiento, la dosis y la frecuencia del mismo.

El tratamiento consiste en la administración de anticonvulsivantes de manutención. Estos medicamentos impiden que las neuronas epilépticas disparen y diseminen sus descargas eléctricas. En la actualidad, existen muchos medicamentos en el mundo destinados a este objetivo.

El dueño debe estar tranquilo, pues en general no representa riesgo de muerte para el paciente, y no es necesaria la eutanasia como se piensa, pues los perros epilépticos pueden vivir con su tratamiento de forma normal. 


DEGENERACIÓN NERVIOSA: Característica de los pug en edad avanzada, se relaciona con un tipo de atrofia muscular común en las patas traseras, se conoce poco de como o porque la presentan los perros de esta raza. Los propietarios de los pug con este padecimiento notan que sus perros arrastran sus patas traseras, muestran debilidad en sus cuartos y tienen problemas para saltar .La espalda progresivamente se va arqueando y se presenta incontinencia de esfínteres. Frecuentemente la mitad frontal del perro está en buenas condiciones y algunos pueden vivir bien con carritos que sostengan su parte posterior dependiendo del caso, el avance de la enfermedad, y la zona del sistema afectada. 


ENCEFALITIS: MENINGOENCEFALITIS NECROTIZANTE DEL PERRO PUG (PDE)

Es una forma de encefalitis no supurativa que afecta a perros Pug, Malteses y Yorkshire terriers. Es una meningoencefalitis necrotizante no supurativa, con predilección casi exclusiva por el cerebro. En algunas zonas del cerebro, puede haber zonas de necrosis sin inflamación, lo que sugiere que la necrosis es la lesión primaria. Su etiología es desconocida.

La predisposición racial y el hecho de que muchos pacientes afectados presenten una línea filogenética común, sugiere la presencia de algún componente genético. Los hallazgos histopatológicos apuntan a la posibilidad de implicación de algún agente infeccioso no identificado. Cabe la posibilidad de que un agente infeccioso, probablemente un virus, desencadene una respuesta inmune exagerada en pacientes genéticamente predispuestos.

La edad de presentación es entre los 6 meses de edad y los 7 años, aunque hay una mayor predisposición en los perros jóvenes. La enfermedad puede tener un curso agudo o un curso crónico. En la forma aguda se presentan, generalmente, convulsiones, marcha circular, ataxia, en ocasiones ceguera, o dolor cervical y casi siempre con conductas anormales. No suele observarse sintomatología vestibular o medular.

La enfermedad progresa durante 1 o 2 semanas hasta el coma. En la forma crónica, es muy frecuente la presencia de convulsiones recurrentes, no presentando en un principio deficiencias neurológicas, pero progresando al cabo de 4 a 6 semanas a un estado disfuncional del cerebro, con los mismos signos observados en los casos agudos: letargia, ataxia, ceguera, caminata en círculos, etc.

El diagnóstico se realiza por las características clínicas y los datos de laboratorio en animales predispuestos. No se encuentran, por lo general, alteraciones hematológicas, ni en la química sérica, pero el análisis de LCR muestra algunas alteraciones.

En un estudio analizaron el LCR de 12 perros con meningoencefalitis necrotizante, observaron en la mayoría de los casos, una pleocitosis linfocítica moderada a marcada con recuentos entre 70 – 600 cels/microL y un 80 % o más de linfocitos. Las proteínas totales también estaban elevadas, con cifras entre 60 – 200 mg/dl. Posteriormente, otros autores han encontrado hallazgos similares.

El tratamiento con corticosteroides (prednisona a dosis inmuno depresoras) mejora temporalmente a los animales afectados, aunque se considera de mal pronóstico, ya que es una enfermedad progresiva. No existe terapia específica efectiva

 

Encefalitis Pug Dog (PDE) es una forma única de la inflamación del cerebro que afecta pugs adolescentes y adultos jóvenes.

La enfermedad se cree que es genética y no hay medidas preventivas. Los perros afectados no deben ser criados y los dueños de los perros de camada o estrechamente relacionados deben ser informados de que su perro es muy susceptible a la enfermedad. Es un trastorno que progresa rápidamente para que no hay cura.

 

Pueden encontrar muchas fuentes de este tema en inglés:http://www.pugvillage.com/pug-health/pde-just-facts

 

 

TAC de un perro que presenta estado de coma y demencia, debido a una encefalitis aguda: Esta prueba se realizó antes de la administración de contraste intravenoso y el cerebro parece ser normal. B: El perro se le dio un agente de contraste por vía intravenosa y el análisis se repitió. Esto es porque el agente de contraste se ha filtrado en los vasos sanguíneos y en las áreas inflamada del cerebro. El perro no responde al tratamiento y una autopsia confirmó que sufría de meningoencefalitis granulomatosa (GME).

Cachorro resultado de la cruza de reproductores con PDE ( no toda la camada puede estar afectada fenotipicamente pero sí llevan el gen recesivo)