Algunos "NO" por el bien de tu carlino, en relación con la alimentación incluyen:
- No dar huesos de pollo, lechón, cordero o conejo, son huesos pequeños y que se pueden astillar, provocando daño en la garganta y en el estomago, y hasta causarle la muerte si son perforaciones muy importantes. como en el tracto digestivo o pudieran provocar compactación en los intestinos. Si puedes dale huesos redondos de vaca, que les sirven de juguetes y le limpian y fortalecen los dientes. No se deben considerar como ayuda en la limpieza dental; algunos dueños creen que el masticar huesos ayudará a prevenir el sarro dentario, cuando el consumo de huesos comerciales, hechos de cuero crudo tienen el mismo propósito, y sin ningún riesgo para el perro.
- No alimentes con vegetales voluminosos. La adición de vegetales a la dieta del perro es innecesaria y quizás destruya el balance de la dieta. Esta consideración es aceptada medianamente, ya que algunos creen necesario suplir la dieta con vegetales sencillos por aquello de proveer la dieta de fibra.
- No dar albúmina (parte blanca) de huevo cruda, ya que esto contiene una enzima que destruye la biotina que es una vitamina esencial.
- No le des leche a perros adultos, puede causar diarreas.
- No darle restos de comidas, la comida humana suele contener mas cantidad de grasa y los condimentos pueden causar severas molestias.
- No darle comidas entre horas, pescado crudo, chocolate o dulces y embutidos (chorizos, salames, etc)
- Evitar comprar los sobrantes de carnicería ya que tienen bajo aporte nutricional y mucha grasa.
Consejos finales
Después de comer, es mejor que el animal esté tranquilo y no hacerlo correr o trabajar. Si nota que en el verano el perro no termina su ración diaria, ofrézcale un poco menos y no se preocupe, el calor tiende a mantener a los perros más inactivos. Lo contrario ocurrirá en las épocas de más frío.
Ten siempre en cuenta estos consejos, y si tienes dudas acude a tu veterinario para asesorarte mejor sobre una alimentación adecuada para tu perro.