Lo que debemos hacer ahora es poner en marcha todo lo que hemos aprendido con la obediencia básica. En un principio colocaremos unas pistas sencillas con pocos obstáculos pero variados en los que dominen los saltos, realizaremos diseños en forma de lazos con una buena separación entre ellos para permitirnos trabajar a gusto.
Nos situaremos al lado del perro y llamándolo le indicaremos el movimiento que debe realizar, por ejemplo Hop, si va a realizar un salto, le acompañaremos hasta el salto y le instaremos a que lo realice correctamente, al principio podemos poner los obstáculos un poco más bajos que en su categoría pero cuando sepan realizarlo correctamente se los subiremos de inmediato.
Si nuestro amigo dudara o se negara a saltar, podemos utilizar varios métodos cuya efectividad varía según el ejemplar. Un método es el ayudarnos de la correa, al mismo tiempo que damos la orden tiramos ligeramente de la misma, con esto conseguimos que rebase el salto al no poder esquivarlo.
Otra forma es con el estimulo exterior, o bien con comida, o con un juguete que le estimule, con esto conseguimos que al prestar atención al estimulo, supere el obstáculo por la ansiedad que le produce alcanzar dicho estimulo.
El mismo sistema usaremos con cada uno de los aparatos, teniendo en cuenta sobre todo que en las zonas de contacto debemos poner empeño en que toque las marcas como hemos aprendido al ver los obstáculos.
Una vez que dominemos el control en toda la pista, procederemos a complicarnos cada vez más los diseños de la misma consiguiendo con la practica, cada vez más destreza al realizarlas, pero eso nos llevará a cada uno el tiempo necesario.
No os desaniméis si comprobáis que los avances van despacio pues lo verdaderamente bonito (para el que os escribe) no es el llegar sino el conseguir paso a paso que nuestro amigo se funda en un solo ser con nosotros cuando sale a la pista. Cuando conseguimos esto la satisfacción que produce puede, y creo que sucede, superar con mucho los esfuerzos que hemos realizado, y la victoria o no, pasa a un segundo termino.
- Se modificará el recorrido después de cada manga con el fin de evitar cualquier «mecanización» del perro.
- El TRS, es tan solo un índice básico, y en ningún caso la velocidad se considera como criterio principal salvo en caso de igualdad en las penalizaciones por faltas y rehúses.
- En caso de igualdad en penalizaciones totales, quedará mejor clasificado el equipo que tenga menor número de penalizaciones por faltas y rehúses.
- Si por casualidad, dos perros estuviesen empatados en penalizaciones y en tiempo el juez puede pedir un recorrido suplementario para desempatar.
- El recorrido de «Agility» no es una carrera de velocidad, sino una competición de habilidad y destreza.
Fuente: Club Pug Argentina